¿Piensas que ya no está enamorado de ti? ¿Ya no hay risas ni
pasión? Stop. No te dejes llevar por el pesimismo. El amor y el
deseo pueden volver con más fuerza que antes. Te contamos cómo
conseguirlo.
Las relaciones, igual que la energía, se transforman con el paso
del tiempo, la convivencia y la rutina. ¿En qué se transforman? En
respeto, amor, comprensión, compañerismo, proyectos en común… Pero
la pasión, el sexo y la ilusión siguen teniendo cabida. Madurar en
pareja no significa convertirse en hermanos sino en compañeros.
Si sientes que el paso del tiempo o alguna circunstancia especial
han hecho demasiada mella en él, ponte manos a la obra, si hay
amor y se entienden bien como pareja, la llama se puede volver a
encender.
•¿Cuál es el motivo?
A los hombres les suele costar hablar sobre sus sentimientos y
nosotras a veces preferimos no saber. Valor, tanto para conseguir
que él te diga qué le ocurre, como para aceptar las posibles
razones de su desenamoramiento. Si estás decidida a luchar por tu
relación, tienes que estar dispuesta a aceptar tus errores. Tal
vez el cambio deba empezar por ti misma.
Cuando hables con tu pareja sobre los motivos de su enfriamiento
evita hacerle reproches, atacarle, enfadarte o huir. Si has
decidido plantarle cara a la situación, coge el toro por los
cuernos, debes estar preparada para aceptar las críticas de tu
pareja y hacer tú misma examen de conciencia. Si quieres a alguien
y su relación es madura, no hay sitio para el orgullo, el ego o el
egoísmo.
Una vez que conozcas las razones de su distanciamiento, reflexiona
sobre ellas y analiza qué parte de responsabilidad te corresponde.
Pero no vayas corriendo a exigirle a él que cambie, comienza por
ti...
•Empieza cambiando tú
Cuando una relación no funciona es muy fácil echarle la culpa al
otro; lo difícil es mirarse a uno mismo y reconocer sus errores.
Querer bien a otra persona pasa por este acto de humildad y por
quererse bien. Cuando no estamos a gusto con nosotros mismos,
cuando tenemos rabia, inseguridades o miedos, es muy fácil
sentirse insatisfechos con la pareja, reflejar en ella nuestras
propias insatisfacciones, pedirle, ponerle límites, hacerle
reproches, tener celos.
En lugar de pedir, que tu máxima sea dar, hacer por el otro,
pensar en sus necesidades, estar a su lado. Para poder dar, hacer
feliz a otra persona y enamorarla, primero debes estar llena de
cosas para no necesitar ni reclamar. Aunque lo hayas oído mil
veces, es cierto: si no te quieres a ti mismo no puedes querer a
otra persona.
•El cambio
Debe comenzar por ti misma. Piensa en todas las cosas que te
harían sentir mejor, tanto física como emocionalmente. Tal vez
apuntarte a un gimnasio te ayude a sentirte más a gusto con tu
cuerpo; ir a clases de teatro te ayudará a liberar tus emociones;
darte un masaje relajará tu cuerpo; quedar más a menudo con tus
amigas te hará no depender siempre de él para pasártelo bien;
aprender a boxear te hará sentir fuerte y segura de ti misma...
•Para que cambie él...
Debe ver un cambio en ti, sentir que algo está pasando y, si no
espabila, puede que la tortilla se dé la vuelta y sea él quien te
pierda a ti. Es el momento de convertir las palabras en hechos.
•Tu aspecto
¿Crees que ya no le resultas tan atractiva como antes? Cambia tu
aspecto para que vuelva a verte con otros ojos y sepa que también
le puedes resultar atractiva a otras personas. ¿Cómo? Dieta,
ejercicio y cuidados. Por muchos motivos, la mejor idea es
apuntarte a un gimnasio: mejorarás tu cuerpo, adelgazarás,
conocerás gente nueva y tendrás tus propios momentos de ocio.
Respecto a la dieta, ponte en manos de un endocrino o
nutricionista. En un buen centro de belleza pueden hacer milagros
por tu piel; y lo mismo para tu pelo, un buen corte puede cambiar
radicalmente tu aspecto.
En cuanto al vestuario, tiene que ir acorde con tu nueva imagen:
ropa sexy, colores más atrevidos, tacones y, a no ser que sea muy
glamoroso, ¡fuera el chándal para estar en casa! Si te ves perdida
con la ropa y no sabes cómo cambiar de estilo, contrata un
personal shopper. No te olvides... De que éste y cualquier cambio
debes hacer primero por ti, para gustarte a ti misma y no al
revés.
Te recomendamos. Hacer yoga, una disciplina que cuida tanto tu
cuerpo como tu mente, ayudándote a estar tranquila y en paz, a
tener más autodominio y una belleza interior que a los demás no le
pasará desapercibida.
•Tu actitud
Por mucho que tengas un cuerpo escultural y vayas vestida como una
auténtica celebritie, si tu forma de ser y de actuar no secunda
el cambio físico, no vas por buen camino. Para parecer guapa y
sexy, debes sentirte guapa y sexy. Para resultar interesante y
atractiva a tu pareja, debes sentirte segura de ti misma y tener
la autoestima alta. Por eso es tan importante que primero decidas
cambiar para ti.
Tampoco conseguirás nada si te presentas con una imagen
irresistible pero continúas enfadándote, haciéndole reproches,
negándote a cambiar las cosas que él te pide o exigiéndole tú a él
a cambio de tu esfuerzo. Si te sientes a gusto contigo misma, tu
pareja también se contagiará de esta sensación.
Te recomendamos. Trabajar tu autoestima y mejorar tu forma de ser
a través de prácticas como el yoga, la meditación, la danza del
vientre o cualquier actividad que te haga sentir bien y realices
por ti misma, sin él.
•Espacio propio
La convivencia suele conllevar una invasión involuntaria del
espacio del otro. Más aún cuando nos convertimos en parejas
dependientes, posesivas y exigentes. Cuando tratamos de ponerle
límites a una persona, normalmente acabamos echándola de nuestro
lado. Impedir que vea a sus amigos, que haga cosas por su cuenta o
simplemente tenga ganas de estar solo, no quiere decir que no te
quiera. Permitir que el otro se desarrolle de forma individual aún
estando en pareja, no hace sino enriquecer la relación y evitar la
rutina y el estancamiento.
Te recomendamos. Crear tu propio espacio y aprender a disfrutarlo.
Si tienes aun grupo de amigas/os, intenta hacer planes con ellos
más a menudo. Si es así, búscate actividades donde puedas conocer
gente: un gimnasio, un taller de pintura o de cocina, un curso de
inglés... Ser independiente y no necesitarle para todo hará que él
tenga más ganas de estar contigo, más curiosidad por tus cosas y
tus nuevos intereses.
• Planes para dos
La situación ideal en una pareja es que cada uno tenga su propio
espacio y que compartan uno propio que sea la suma de ambos. Es
importante tener aficiones en común y hacer cosas juntos, sobre
todo, disfrutar de momentos de intimidad. Si nunca te has
interesado demasiado por sus aficiones, es el momento de empezar a
hacerlo. También es el momento de reactivar su ocio. Por muy
cómodo que sea tumbarse todo el fin de semana en el sofá, nada
como ir al cine, salir a cenar o, simplemente, ir juntos al
gimnasio o a dar un paseo.
• Cuida los detalles
Los expertos no se cansan de decirlo: el amor hay que alimentarlo
cada día con pequeños detalles. Cuidar de tu pareja no tiene nada
que ver con agobiarle. Igual que a ti, a él también le gusta
recibir mimos, regalos, llamadas, que le sorprendas con pequeñas
cosas que le hagan sentir querido. Hazle la vida fácil, ríete con
él, y le tendrás a tus pies.
• Vuelve a seducirle
Ahora que has cambiado tu aspecto y tu actitud, estás preparada
para reconquistarle. Es el momento de utilizar todas tus armas de
mujer y de abrir tu mente y la suya a nuevas experiencias.
• Sexy por dentro
Tu cambio de imagen debe ir acompañado de una renovación inmediata
de tu vestuario interior. Tangas sugerentes, braguitas de Lolita,
ligas, corpiños... no pierdas la ocasión de desnudarte delante de
él para que vea lo que escondes. Para dormir, coulottes,
braguitas, pijamas o camisones ultrasexys, que se acueste y se
levante con al mujer más sensual del mundo.
• Juega con él
¿Su vida sexual ha entrado en un punto muerto? Es la hora de los
juguetes eróticos. Lo ideal es que le propongas ir a una boutique
erótica para que escojáis juntos las cosas que les apetece probar.
• Más sexo
Éste suele ser uno de los principales motivos de discusión en la
pareja. Por la poca frecuencia, la poca innovación e incluso la
ausencia total. Si tu pareja se queja de alguna de estas
cuestiones, tu reconquista pasa directamente por la cama. Ábrete a
probar nuevas cosas (los juguetes te ayudarán mucho) e incluso a
saber más sobre tu propia sexualidad y la suya. Si tienes algún
bloqueo o problema sexual, no dudes en ponerte en manos de un
experto.
• El día de la reconquista
Te proponemos un plan muy especial para comenzar con tu estrategia
de reconquista: un día sólo para los dos, lleno de pequeños
detalles para él. Aprovecha el fin de semana para llevarlo a cabo:
• Desayuno en la cama
Levántate un rato antes que él y despiértale con el olor del café
recién hecho, zumo recién exprimido, tostadas y cruasanes
calientes... De fondo, música suave.
• Ducha para dos
¿Cuánto tiempo hace que no te cuelas en su ducha? Sorpréndele
enjabonándole la espalda con una esponja vibradora y un gel
exótico.
De compras. Dile que no se agobie, esta vez las compras son para
los dos y ¡le van a encantar! Por supuesto, tu objetivo de
shopping será una boutique erótica.
Peli y siesta. ¿Qué tal una película un poco subida de tono
después de comer? Los dos estaréis deseando tomar la siesta
juntos.
• Cena y copa
Para terminar el día, una cena en un restaurante donde puedan
tomar una copa después. Sé pícara y dile que estás deseando volver
a casa para probar todos los juguetes que han comprado